Un medicamento que se usa para el tratamiento de los trabajadores sanitarios británicos que estuvieron en contacto con sangre infectada por el Ébola puede haberles protegido de la enfermedad, según han dicho los médicos del Reino Unido, y potencialmente sirva para ayudar a contener brotes futuros.
El equipo del Royal Free Hospital de Londres, que estaba tratando a tres pacientes británicos con Ebola -, así como varios trabajadores de la salud sospechosos de haber contraído el virus mientras trabajan con pacientes en Sierra Leona – fueron los primeros del mundo en utilizar tratamientos antivirales experimentales en un intento de prevenir la aparición de la enfermedad.
Ahora, en un informe publicado en la revista médica The Lancet, el equipo ha revelado que dos trabajadores que se pincharon accidentalmente con agujas contaminadas con sangre infectada por el Ébola, no llegaron a desarrollar la enfermedad, después de ser tratado con el favipiravir, un fármaco japonés en desarrollo.
Otros dos enfermeros, quienes también sufrieron lesiones por pinchazos accidentales mientras trabajaban en un centro de tratamiento de Ébola tampoco desarrollaron la enfermedad porque les dieron la misma medicación. 
El Dr. Michael Jacobs, el especialista en enfermedades infecciosas que dirige el equipo en el Royal Free, dijo que los hallazgos merecen una mayor investigación.
Una vacuna ha demostrado ser 100% eficaz en ensayos recientes en Guinea, pero la evidencia en torno a posibles tratamientos – que aún se necesitarían en caso de un brote de futuro – es menos concluyente.
Favipiravir trabaja como profilaxis post-exposición (PEP) – un medicamento que se usa en un intento de evitar que un virus se desarrolle después de una posible infección.
“Estamos muy contentos de publicar el primer informe de un tratamiento post-exposición a base de antivirales contra la infección del Ébola-virus en los humanos”,dijo el Dr. Jacobs.  “Aún más, un enfoque similar para el tratamiento de los contactos como familiares de casos de Ébola puede usarse para prevenir una vía principal de propagación durante una epidemia.”
Dr. Jacobs añadió: “Por supuesto que no podemos sacar conclusiones firmes a partir de un pequeño número de pacientes, pero es emocionante porque, en las descripciones anteriores de personas que han adquirido Ébola a través de la utilización de productos sanitarios de este tipo, todos ellos han adquirido la enfermedad y la mayoría han muerto.”
En África occidental, el Ébola ha dejado a casi 28.000 infectados y más de 11.000 personas han fallecido desde que el brote comenzó en diciembre de 2013. El número de nuevos casos ya se ha reducido drásticamente, con sólo tres casos en África Occidental en este agosto, todos ellos en Guinea. En Sierra Leona, nadie está siendo tratado actualmente por Ébola; esto es la primera vez que ocurre desde hace un año aunque para se pueda decir que esté libre de Ébola deben pasar al menos 42 días sin casos.