Odile Fernández, doctora y autora del conocido libro Mis recetas anticáncer, ha destacado los beneficios que conlleva el hecho de complementar la medicina tradicional con los tratamientos alternativos a la hora de curar el cáncer. Igual que los alimentos y sustancias pueden provocar la aparición de cáncer también pueden reducir el riesgo de que se produzca e incluso ayudar en la terapia de medicina natural para combatirlo más eficazmente.

Esta es la conclusión a la que llegamos tras leer la entrevista publicada en La Vanguardia a la que se le preguntó sobre su libro de recetas para tratar el cáncer. Eso sí, siempre combinando ambas terapias.

Fernández, que es especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, ha puesto de manifiesto los beneficios que conlleva la oncología integrativa, que es aquella que “combina lo mejor de la medicina convencional -con la quimioterapia, la radioterapia y la cirugía, entre otros- con todas aquellas terapias que desde el punto de vista científico hayan demostrado que son beneficiosas para el enfermo de cáncer”.

En relación a estas terapias complementarias, Fernández ha puesto como ejemplos el yoga, el chi kung, la homeopatía o la acupuntura. Para la doctora, “este es probablemente el futuro a la hora de abordar el cáncer”.

En este sentido, destacó que en Estados Unidos y en Alemania ya se aplica, y en este último caso, ya se está empezando a integrarse en el sistema público de salud.

La doctora también ha puesto de manifiesto que la alimentación tiene igualmente un peso determinante a la hora de prevenir y, en el peor de los casos, tratar un cáncer. Así pues, una menor ingesta de carne roja, refinados, azúcares y embutidos, junto con una potenciación de la verdura, legumbres y frutos secos pueden tener un peso determinante a la hora de curar esta enfermedad.

También ha puesto de manifiesto que “situaciones de estrés crónico o de depresión”generan unos efectos fisiológicos que pueden favorecer el cáncer. Además, una vez ya desarrollada la enfermedad, aseguró que hay estudios científicos que demuestran que las personas que han recibido un apoyo emocional durante el tratamiento han experimentado una mejor recuperación.

El hecho de no tener unos efectos secundarios tan severos, gracias a esta combinación de tratamientos, ayuda a tener un mejor estado de ánimo, un hecho que también es importante a la hora de afrontar un proceso de curación.

                                                                                                                                                                           De esta manera encontró una relación directa entre los hábitos de vida, la alimentación y la gestión emocional con el desarrollo del cáncer.

Después de curarse totalmente de la enfermedad decidió divulgar sus conocimientos y, fruto de esta tarea, ya ha publicado varios libros, el más conocido de los cuales ha sido Mis recetas anticáncer.